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(EconoJournal) La repartición definitiva del capital accionario de las centrales térmicas Manuel Belgrano y San Martín, las más modernas del parque eléctrico, continúa sin resolverse. Las plantas fueron construidas durante el kirchnerismo y se acordó con las generadoras que la deuda que el Estado había acumulado con ellas por el congelamiento de tarifas se capitalizaría en esas usinas.
Como la acreencia era por 600 millones de dólares y las centrales terminaron costando 1600 millones, el gobierno dejó en claro en enero que el Estado Nacional controlará el 65% de la usina Belgrano y el 68% de la San Martín. Sin embargo, las empresas advirtieron que si el Estado es controlante mayoritario la ley prohíbe la distribución de dividendos. La ley 24.065, sancionada en 1991, establece en su artículo 37 que “las empresas de generación y transporte de propiedad total o mayoritaria del Estado nacional tendrán derecho a recuperar solamente sus costos operativos y de mantenimiento totales”.
Por eso, Central Puerto, Pampa Energía y Enel acercaron una contrapropuesta para concentrar el capital accionario en una de las dos centrales. De ese modo, se quedarían con la mayoría accionaria (cerca del 70%) en una de las plantas (con una minoría estatal) y el Estado se quedaría con el 100% del capital social de la otra usina. En el gobierno entienden el punto y quedaron en analizar el caso.