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(La Nación) En el proyecto de ampliación del presupuesto que aprobó Diputados, en los artículos 14° y 15°, el Gobierno propone perdonarles tres meses de pago a las distribuidoras si antes del 31 de octubre se ponen al día con las deudas que tienen con el Estado. Se trata de un capítulo más de la larga historia de deudas cruzadas entre las distribuidoras de electricidad y el Estado, que se sigue distorsionando a medida que se mantienen congeladas las tarifas.
Si bien todavía falta su aprobación en el Senado, lo más probable es que los gobernadores no ofrezcan resistencia, ya que serían los principales beneficiados: las distribuidoras que dependen de las provincias son las que más deben por el pago de la luz a Cammesa, la compañía con control estatal encargada del despacho de energía eléctrica.
Según el proyecto de ampliación del presupuesto, el Gobierno propondría, una vez reglamentada la ley, reconocerles “créditos equivalentes a tres veces la factura media mensual del último año” a los agentes distribuidores que se hayan “adherido al mantenimiento tarifario previsto en la ley 27.541 [Solidaridad social y reactivación productiva]”.
Para acceder a esos créditos, las empresas distribuidoras no deben poseer deudas al 31 de octubre o se pueden adherir a un plan de refinanciación con Cammesa, “que no deberá exceder de 60 cuotas mensuales con 12 meses de gracia y una tasa de interés sobre saldo equivalente al 50% de la vigente en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM)”. A su vez, el Gobierno establece que se debe garantizar “el cumplimiento de las futuras obligaciones de pago mensual por parte de las distribuidoras”.
Para afrontar esos créditos que se les darán a las distribuidoras por mantener las tarifas congeladas, el Gobierno pidió en la ampliación de presupuesto reforzar la asistencia financiera a Cammesa para la atención de compromisos con generadoras y con distribuidoras de gas por $171.035,1 millones.
Según la consultora G&G Energy Consultants, Cammesa terminaría este año con un déficit de US$3200 millones, que aportará el Poder Ejecutivo. Se trata de un monto similar al que tuvo la compañía el año pasado, producto de que se derrumbaron los precios internacionales del gas y el fueloil, insumos de las generadoras, lo que abarató los costos.
Actualmente, el usuario paga en promedio la mitad de lo que cuesta la generación de electricidad y el resto es subsidiado por el Estado. A su vez, las distribuidoras no le cancelan el 100% de la factura a Cammesa, sino que la tasa de cobrabilidad está en torno del 70%. Por lo tanto, el Estado termina pagando más de la mitad del costo de la electricidad. Esto se debe, en parte, al congelamiento de tarifas: como los ingresos de las distribuidoras no se actualizan desde marzo de 2019, ante los mayores costos las empresas dejan de pagarle a Cammesa.