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  • Transición energética: No existe una solución universal única

    [vc_row][vc_column][vc_column_text text_size=\”size1\” css=\”.vc_custom_1717774986719{margin-top: -15px !important;margin-bottom: 22px !important;}\”]No existe una solución universal única[/vc_column_text][vc_column_text css=\”.vc_custom_1717468659880{margin-bottom: 58px !important;}\”]Muchas veces puede existir la percepción de que existe una versión «correcta y única» de un proceso de transición energética que todos los países deben cumplir. Pero para los países de todo el mundo, especialmente aquellos que conforman la periferia económica mundial o con economías en vías de desarrollo, como la mayoría del hemisferio sur, no existe una solución única. Y sobre todo para países insulares como la República Dominicana. En donde el desafío implica lidiar con otras realidades que las de los países continentales, incluso a veces versus algunos países continentales con menor nivel de desarrollo individual o calidad de vida que el nuestro. Pero con una mayor variedad y cantidad de recursos naturales y energéticos. Por lo tanto, para algunos países la “Transición Energética” significa avanzar hacia una matriz energética basada en renovables. Pero para otros, significa garantizar que sus comunidades tengan acceso a energía limpia y asequible. Ahora bien, sin duda hay un desafío común para todos los países en vías de desarrollo en el mundo y puntualmente en el nuestro; que es el desafío financiero impuesto por la transición energética debido a los costes que trae como consecuencia y por ende, a su vez, diferentes pruebas para nuestras diferentes economías y el que cada uno enfrentará a su manera. Aquí podemos aplicar la máxima del Profesor Milton Friedman hace ya más de 60 años “there is no free lunch” en la economía. “La transición es un conjunto de herramientas para que las empresas y los países elijan piezas; pero no todos podemos enfrentarlo de la misma manera”.

    Entonces la disyuntiva es, cómo los estados están abordando el tema energético: ¿globalización vs localización? Recientemente en la Cumbre Internacional de Energía AIEN, representantes de Brasil y Argentina explicaron lo que significa la transición para ellos y abordaron las tensiones entre la visión global (a menudo la del G8) y la perspectiva de los países individuales, en particular los del hemisferio sur. Heloisa Borges Esteves, Directora de Estudios de Petróleo, Gas Natural y Biocombustible de la Oficina de Investigación de Energía de Brasil, explicó cómo la transición energética ya ocurrió en dicho país. “Tenemos una de las matrices energéticas más limpias del mundo. El 90% de nuestra producción eléctrica ya proviene de energías renovables (por supuesto, considerando los inmensos recursos hidráulicos “energía limpia”, con los que la providencia ha dotado a Brasil). Para continuar con este buen trabajo, señalaba Heloisa, debemos resolver el trío básico: seguro, limpio y asequible.

    No hay dudas de que los países en vías de desarrollo tienen un desafío mayor que las economías desarrolladas en lo que respecta al camino por recorrer para la transición energética. Economías que a su vez se desarrollaron en base a energías de origen fósil contaminante, como el carbón y el petróleo a todo largo y ancho del pasado siglo XX. Sin embargo, no hay dudas tampoco de que, en nuestros países, y en particular la República Dominicana estamos tratando de mejorar la matriz de nuestra oferta energética.

    Actualmente, casi sin excepción, en muchos de los países del hemisferio sur están basando su transición energética en cuatro pilares principales:

    • Equilibrar impactos ambientales
    • Desarrollo social y económico
    • Seguridad energética
    • Mantener la competitividad del país

    Cuando pensamos en la transición, cada país piensa en diferentes recursos y necesidades y en la mejor manera de solventarlo. Pero sin duda, como es hartamente consabido, y he mencionado en artículos anteriores, sin transmisión eléctrica no habrá la necesaria transición energética.

    Veamos dos ejemplos de éxito.

    1. España.

    Recientemente este país alcanzó e hizo realidad el sueño 100% renovable, esta vez durante nueve horas.

    La generación eléctrica peninsular con sol, viento y agua fue mayor que la demanda entre las 10 de la mañana y las siete de la tarde del martes pasado, un patrón que de seguro se repetirá cada vez más en el futuro. El sistema eléctrico español degustó el martes un dulce aperitivo del banquete renovable, nueve horas en las que la generación verde fue más que suficiente para cubrir el 100% de la demanda peninsular española, un hito que ya tenía precedentes en momentos puntuales, pero no en un lapso tan largo. Por supuesto esto se logra con un sistema fuerte, que España ha conseguido en los últimos 20 años. Un logro respaldado por Red Eléctrica de España (REE), la versión allá de nuestra Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) — se produjo, además, un día al uso, de diario, en el que el patrón de consumo es el habitual y no un festivo ni durante el fin de semana, Realmente a las 13:40, con un 67% entre fotovoltaica y solar de ese 100%. [/vc_column_text][vc_column_text css=\”.vc_custom_1717468764078{margin-bottom: 30px !important;}\”]

    Ahora bien, Red Eléctrica de España se creó en 1985 en aplicación de la ley 59/1984, del 26 de diciembre. Fue la 1era empresa del mundo dedicada en exclusividad al transporte (transmisión) y operación del sistema eléctrico. Red Eléctrica se constituye como una empresa con mayoría de capital público, compuesta por las aportaciones patrimoniales de un grupo de empresas públicas (Endesa y ENHER) y las privadas (Iberduero, Hidroeléctrica Española, FECSA y Unión Fenosa, entre otras). El INI (Instituto Nacional de Industria), antecesor de lo que ahora se denomina SEPI, poseía directamente un 1%. Comenzó con una plantilla de 93 personas y 10,500 Km de líneas de alta tensión.

    1. California.

    California es quizás el mejor y más real ejemplo de transición energética, con una larga historia de prueba y error desde hace más de 20 años cuando como política de estado alli empezaron este camino, llegando hoy día a lo más preciado para mantenerla, la concientización de su gente y usuarios finales del servicio de energía eléctrica. Por su PIB, California si se considerara como una nación independiente, y no como parte de la unión América, constituirá la 5ta economía del mundo. Y siguiendo su plan de descarbonización de su parque de generación eléctrica, la misma es servida completamente con energía en base a fuentes renovables durante todas las horas diurnas del día. Mayoritariamente de origen solar fotovoltaica. Y a las 7:00 PM – 8:00 PM cuando dicha fuente de energía desaparece, entran las plantas de base con tecnología de ciclo combinado en base a gas natural. Sin embargo, aquí se hace necesario recordar de nuevo al economista y profesor Milton Friedman y su máxima de que en la economía “no hay almuerzo gratis”. Dichas plantas de base de ciclo combinado son mantenidas encendidas en el día completo, bajo la modalidad de Must Run en su mínimo técnico algunas de ellas debido por su tecnología, cobrando potencia y representado un cargo extra en la tarifa a los consumidores finales, quienes están conscientes del mismo y lo pagan en aras de mantener su proceso de descarbonización corriendo. Un rasgo de responsabilidad social por parte de los ciudadanos de aquella sociedad verdaderamente loable. Pero algo que evidentemente es más factible en una economía como la de USA, y puntualmente la de California, con un poder adquisitivo 14 veces más alto que el de un dominicano promedio que haga la misma labor. Por lo que aplicarlo en RD a todas luces tendría un desafío económico muy difícil de vencer.

    ¿Qué podemos hacer en RD?

    Sin los fondos de la Comunidad Europea como respaldo en caso de ser necesario, como para el caso español ni el músculo financiero de la economía norteamericana, para el caso de California y sus ciudadanos. Más cerca aún sin ni siquiera poder contar con, por ejemplo, los US$6,000 mm de la FEMA de USA para Puerto Rico a fin de fondear a PREPA (La CDEEE puertorriqueña) y LUMA, la empresa privada que mediante licitación ganó la operación y mantenimiento de la PREPA desde hace ya 2 años. Y sobre todo, en nuestro caso, con las tres más importantes empresas de distribución de electricidad nacionales con unas pérdidas totales promedio entre las tres de casi un 35%; es decir, no pudiendo cobrar RD$35 de cada RD$100 pesos que se facturan cada mes.  Consideramos que, ante la alta integración de proyectos energéticos en base a fuente renovables de energía, el cuello de botella de nuestra Red de Transmisión o Transporte y los años que aún faltan para que los importantes proyectos de ciclo combinado en base a GNL ya licitados entren en operación para aliviar la calidad del servicio eléctrico vía la aportación de potencia firme al sistema y ayudar a la regulación de frecuencia en nuestras redes de transmisión. Ya sea vía las leyes especiales No. 125-01 de la Ley General de Electricidad y la Ley de Asociación de Público Privada, a las cuales nuestra ETED tiene derecho a elegir según considere pertinente.   Empezar el fondeo de nuevas líneas y un programa de mejores prácticas para la planificación a largo plazo del sistema de transporte eléctrico en alta tensión con varios puntos ineludibles en nuestra opinión como, Evaluación y Mitigación del Riesgo del Cambio Climático.

    • Los riesgos en la disponibilidad y confiabilidad del sistema eléctrico de potencia «SEP» debido a los eventos climáticos extremos nos desafían a innovar, utilizando las mejores prácticas de planificación para evaluar, responder y mitigar estos riesgos.
    • Los crecientes fenómenos meteorológicos plantean amenazas continuas para la operación de nuestro sistema de energía, que posee una infraestructura eléctrica envejecida. El cambio climático y la alta penetración de proyectos de energía renovables, más la evolución de los recursos también están haciendo que las tareas habituales de operación y mantenimiento «O&M» sean más desafiantes, con condiciones que incluyen una menor disponibilidad de generación hidroeléctrica, temperaturas ambientales más altas. A esto hay que agregar los problemas de suministro de equipos importados agravados por la crisis en la cadena de suministro mundial post pandemia COVID-19.

    Podemos hacer que la red eléctrica sea más confiable y resiliente, pero no podemos protegerla de todas las amenazas naturales y humanas, por lo que las interrupciones de servicio y apagones irán en aumento. Por lo tanto, debemos repensar cuál debe ser la mejor manera de utilizar y equilibrar nuestros esfuerzos y recursos para la seguridad de la red, y la protección de los usuarios y la sociedad contra posibles fallas en la misma.

    Nuestro país no construye infraestructura eléctrica de transmisión de relevancia desde hace unos años, Es decir, que tenemos serias falencias en infraestructura junto con limitaciones de presupuesto. Lo que como consecuencia trae que nuestra nación no podrá cumplir con todos los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable «ODS» firmado ante las Naciones Unidas, pero con un desarrollo masivo y rápido de generación renovable actualmente, pero apalancado por los sistemas de compensación, sistemas de control de flujo, y la no existencia aún de manera considerable de sistemas de almacenamiento de energía basados en baterías «BESS». No podremos luchar contra el cambio climático si seguimos haciendo pequeños ajustes graduales en los procesos de planificación, desarrollo coherente y construcción de la red de transporte en alta tensión sin adoptar una solución de fondo. Tenemos que hacer algo.

    • Tenemos que repensar la red en forma integral definiendo los nuevos niveles de tensión, las capacidades a futuro y la tecnología de transmisión a implementar -de continua o de alterna-.
    • Tampoco podremos resolver el desarrollo verde del lado de la oferta sin contar con una columna vertebral en ultra alta tensión y en corriente continua «HVDC» que duplique la actual capacidad de transmisión del Sistema de Interconexión Eléctrica en alta tensión.
    • Tenemos que construir nodos fuertes, mediante estaciones transformadoras colectoras y concentradores (hubs) con líneas en extra alta tensión donde confluyen las actuales redes de menor tensión, las que harán de interconexión con la generación renovable de gran capacidad (básicamente parques solares y eólicos).
    • Es también importante realizar un trabajo continuo para acelerar la obtención de permisos de paso y la ubicación de dichos nodos concentradores y sus subestaciones eléctricas.
    • Para ello, sería necesario pensar en un nuevo enfoque en el proceso de planificación de la transmisión a escala nacional. Desarrollar una visión, una justificación y planes claros y audaces con el objetivo de obtener un sistema eléctrico de potencia que acorde las necesidades actuales y futuras con un horizonte de al menos 40 años.

    Conclusión

    • No se deben encarar o licitar proyectos de generación convencional o renovable sin hacer participar al actor olvidado: la red de transmisión eléctrica.
    • Como hemos sugerido antes en otras ocasiones, el Organismo Coordinador del SENI y la ETED junto a Consejo Unificado de las EDES (CUED), se debe conformar un Comité de Administración de un Fondo Fiduciario financiado con inversión vía una de las dos leyes especiales antes mencionadas a las que ETED tiene el derecho a acudir dependiendo del tipo de proyecto. Para la transmisión o transporte eléctrico y demás organismos especializados, utilizando modernas herramientas que puedan pronosticar con mejor precisión los cambios comenzar a desarrollar y utilizar mejores procesos, escenarios y herramientas de planificación.

     

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  • Las pérdidas de energía eléctrica

    [vc_row][vc_column][vc_column_text css=\”.vc_custom_1717774914948{margin-bottom: 45px !important;}\”]¿ES SOSTENIBLE PERDER ENTRE US$4.000.000,00 Y US$8.000.000,00 O MÁS DE FORMA ANUAL POR CADA 1% DE PÉRDIDAS DE ENERGÍA ELÉCTRICA?

    Las pérdidas de energía eléctrica – Una particularidad de los mercados de energía.

    Los sistemas eléctricos de potencia sobre los cuales se han establecido los mercados de energía eléctrica tienen varios aspectos que los diferencian de otros mercados de bienes y servicios. Las principales particularidades que destacan son: 1) La energía eléctrica sigue reglas físico-matemáticas que ocurren en menos de 60 segundos durante su generación, transmisión, distribución y consumo, por lo que las reglas de contratos físicos y de mercado no son aplicable al 100% durante la operación, lo que obliga a realizar cierres ex post para ajustar la operación real a los contratos del mercado. Lo complejo del sistema eléctrico es que la generación debe estar disponible cada segundo conforme la demanda de energía crezca o decrezca las 24 horas del día, los 365 días del año; 2) El proceso de generación, de transmisión y de distribución de energía eléctrica implica pérdidas de energía eléctrica no evitables debido a la oposición de los materiales al paso de la corriente eléctrica y la inducción de campos eléctricos y magnéticos contrarios al flujo de la corriente. Es decir, es un mercado que debe lidiar con pérdidas permanente de su producto (energía eléctrica) entre un 2% y 4% bajo un esquema óptimo.

    El concepto del valor agregado o el valor añadido en el servicio de electricidad – La distorsión por las pérdidas de energía. Desde el punto de vista contable (enfoque de un mercado tradicional), la gran diferencia entre el importe de las ventas y el de las compras; es decir, la diferencia entre los precios de mercado y costos de producción es lo que se conoce como valor agregado o valor añadido. Dicho concepto en los mercados eléctricos (con principal énfasis en el mercado de distribución de energía), puede ser severamente distorsionado por las pérdidas totales de energía eléctrica (Pérdidas técnicas + Pérdidas no técnicas). De esta forma una empresa eléctrica con pérdidas eléctricas superiores al 10% no podrá diferenciar claramente su valor añadido o valor agregado al servicio, pues tendrá un “hueco” de ingresos que deberá ser compensado regulatoriamente o por el estado a través de aportes económicos para compensar las pérdidas de energía. Por esto, dichos conceptos son muy poco aplicables en el sector eléctrico.

    ¿Por qué las pérdidas de energía eléctrica son un problema de gestión integral? Las pérdidas de energía se dividen normalmente en pérdidas técnicas y en pérdidas no técnicas. Las pérdidas conocidas como técnicas a su vez pueden dividirse en fijas y variables, siendo las pérdidas técnicas fijas las referidas a la magnetización y establecimiento del campo eléctrico necesario para iniciar la generación o el trasiego de la corriente eléctrica. Por su parte, las pérdidas técnicas variables son aquellas asociadas a aspectos ambientales (temperatura, velocidad de viento, etc.), cantidad de energía trasegada, sobrecargas, fallas, etc. Es decir, este segundo tipo de pérdidas ya empiezan a tener relación directa con la gestión operativa.

    Por otra parte, las pérdidas no técnicas por lo general se asocian a 5 posibles causas que normalmente son parte de los temas que deben gestionar las empresas de manera integral. A saber:

    • Energía eléctrica no contabilizada o no facturada: Esto normalmente se debe a errores en la cuantificación de consumos como servicios propios, servicios comunes, alumbrado público, etc, lo cual no se contabiliza con medición, sino que se procede a estimarlo en el mejor de los casos.
    • Problemas de gestión en la medición: La existencia de equipos de medición deficiente o inexacto, la inadecuada gestión de los registros de los clientes y los errores en la contabilización de los consumos son parte de estas posibles pérdidas no técnicas.
    • Alta morosidad y no pago de deudas: Desde un punto de vista contable, el no pago de la factura mensual de energía eléctrica con morosidad mayor a 3 meses, normalmente implica una provisión por incobrables, que se traduce en un aumento de las pérdidas no técnicas (desmejora en resultados financieros). Esto es un problema de gestión por la baja capacidad de cobro de las empresas.
    • Fraude: Se refiere a la intervención y/o modificación de los equipos de medición y acometida eléctrica con el objetivo de reducir la facturación mensual por parte del cliente. Normalmente este es también un problema de gestión ya que las empresas no son eficientes ni oportunas en detectar los fraudes.
    • Robo: Es el uso de la energía eléctrica mediante conexiones informales o ilegales, no medidas ni registradas.

    ¿POR QUÉ LAS PÉRDIDAS DE ENERGÍA ELÉCTRICA SON UN RETO DE GESTIÓN INTEGRAL Y CÓMO APORTAN LA SOSTENIBILIDAD DE LAS EMPRESAS ELÉCTRICAS?

    Las pérdidas de energía eléctrica, la operación en tiempo real y los balances de energía.

    Un aspecto fundamental para abordar de forma integral la gestión de las pérdidas de energía eléctrica es el mantener la seguridad, confiabilidad y comprobabilidad adecuada en los sistemas de medición y registro de los consumos o ventas de energía. Para esto se recomiendan 6 factores claves:

    • Definición adecuada de la tecnología de medición y registro a utilizar (medidor, elementos de comunicación, elementos de almacenamiento, etc.)
    • Establecimiento de un centro de procesamiento y análisis de datos.
    • Personal orientado al cumplimiento de metas y resultados
    • Disponer de una herramienta virtual de acceso público a clientes e interesados.
    • Integrar líderes comunitarios
    • Se recomienda no trasladar los costos de esta inversión a los clientes. Un proyecto de gestión integral de pérdidas debe abordarse como un proyecto de aseguramiento y mejora de los ingresos para las empresas.

     

    Las pérdidas de energía eléctrica y la digitalización de las empresas – Avance hacia la industria 4.0

    Una red 100% inteligente donde la totalidad de los medidores se registran en tiempo real, donde existe asociación entre los elementos de red (cada recloser tiene asociados sus transformadores, módulos o cajas y medidores), donde las herramientas digitales evitan la intervención humana realizando todo el proceso de medición, registro, depuración, verificación, facturación y análisis en forma automática; además de un personal motivado, analítico y estudioso sin duda son el futuro de corto plazo para la mayoría de empresas que avanzan hacia la industria 4.0. Una empresa eléctrica que cuenta con visualización de sus ventas o consumos en tiempo real, que cuenta con alarmas automáticas ante averías o problemas de comprobabilidad de datos (mediciones o registros), que integra toda esta gestión a través de un APP o de su oficina virtual, que dispone de reportes, estimaciones y proyecciones de consumo para sus clientes; es sin duda una empresa de la industria 4.0 donde las pérdidas de energía eléctrica se monitorean de forma integral.

    Las pérdidas de energía eléctrica y la regulación.

    Como es conocido, el sector eléctrico debe lidiar con pérdidas permanente de su producto (energía eléctrica) entre un 2% y 4% bajo un esquema óptimo. Es una tarea de los entes y organismos reguladores del servicio el determinar y reconocer vía tarifa eléctrica un valor económico a lo que se conoce como “Pérdidas Reconocidas”.

    Las “Pérdida Reconocidas” son un instrumento regulatorio que normalmente considera los siguientes elementos:

    • La normativa de calidad del servicio y el dimensionamiento óptimo de la infraestructura del sistema de potencia necesario para cubrir los requerimientos de potencia y energía de la demanda. Con esto se definen las pérdidas técnicas reconocidas principalmente.
    • Las referencias internacionales sobre buenas prácticas y los datos de los rangos de incobrabilidad de las empresas reguladas. Con esto se definen las pérdidas no técnicas reconocidas principalmente. En síntesis, las “Pérdidas Reconocidas” establecen el valor máximo de pérdidas de energía eléctrica que será reconocida en la tarifa de todos los usuarios o consumidores, determinando con esto el valor de “Pérdidas No Reconocidas” que deberá asumir cada empresa como una pérdida económica. La señal regulatoria que busca establecer las “Pérdidas Reconocidas” es dar impulso y fomento a mantener niveles adecuados de pérdidas desde la regulación del servicio. Esto puede interpretarse como que una red eléctrica será óptima, cuando sus pérdidas sean menores a las pérdidas reconocidas por el regulador. Desde el punto de vista del regulador, las pérdidas técnicas normalmente son un reto de inversión, mientras que las pérdidas no técnicas son un reto de gestión y gobernabilidad.

    Las pérdidas de energía eléctrica y la sostenibilidad financiera.

    El aseguramiento de los ingresos producto de la venta de un servicio es un aspecto fundamental para cualquier empresa. Lo anterior se consigue cuando los procesos del negocio, la estructura organizacional, los controles, los sistema de medición y registro dentro del ciclo de ingresos se realizan con efectividad. Inconsistencias en la gestión del ciclo de ingresos atribuibles a acciones administrativas, técnicas, comerciales y/o socioeconómicas relacionadas con la gestión empresarial o de los clientes; impactan negativamente en la sostenibilidad financiera de las empresas. En una empresa eléctrica lo anterior normalmente se traduce en una reducción de ingresos producto del aumento en la pérdidas de energía. Un proceso de aseguramiento de ingresos debe al menos cubrir las siguientes etapas:

    • Controles y procesos.
    • Cultura organizacional.
    • Marco de gobernanza.
    • Información basada en datos.
    • Efectividad medible.
    • Uso de la tecnología y perfiles profesionales acordes.

    También se recomienda el utilizar métodos de aseguramiento de las etapas como lo son: • Análisis forense.

    • Gestión de controles.
    • Gestión de correcciones.
    • Gestión de cumplimiento.

    El concepto de aseguramiento de ingresos por la venta de energía (reducción de pérdidas), se presenta como una oportunidad para maximizar el margen de intermediación empresarial y optimizar los ciclos de ingresos desde su causa raíz.

     

    Las tarifas eléctricas competitivas son un reto constante para el sector energético de todos los países. Siendo las pérdidas de energía un elemento que se suma dentro de la tarifa eléctrica (cuando son reconocidas) y un elemento que es parte de la sostenibilidad financiera de las empresa al asegurar sus ingresos; obliga a que el abordaje sea integral bajo la premisa de que el crecimiento natural de la demanda o consumo de energía eléctrica, requerirá mayores y mejores esfuerzos para mantener un nivel sostenible de pérdidas de energía eléctrica (técnicas y no técnicas).

    Aunque no hay dudas de que en el actual gobierno se ha hecho un esfuerzo para combatir este mal de las pérdidas, sigue siendo la gran asignatura pendiente de las empresas de di[/vc_column_text][vc_row_inner][vc_column_inner width=\”1/2\” offset=\”vc_col-lg-7 vc_col-md-7\”][cms_heading text=\”Engineering today for tomorrow\” tag=\”h4\” divider=\”show\” divider_position=\”after-title\” margin_bottom=\”42\” margin_top=\”-14\”][vc_column_text]Neque porro quisquam est, qui dolorem ipsum quia dolor sit amet, consectetur, adipisci velit, sed quia non numquam eius modi tempora incidunt ut labore et dolore magnam aliquam quaerat voluptatem.

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